NUESTRA INSPIRACIÓN

Alejandra 

Diagnóstico el 10 de Agosto de 2010 

Traslado en Abril del 2011 para realizar un transplante de Hígado 

Actualmente vive.


Alejandra nació el 10 de julio de 2008 en medio de un hogar lleno de amor. Dos semanas antes de cumplir dos años empezó a sufrir fiebre y fuertes dolores abdominales. Varias semanas después de una serie de diagnósticos equivocados, fue ingresada al hospital en el que los resultados de una biopsia confirmaron la peor noticia que se le puede dar a un padre.


Alejandra tenía un hepatoblastoma; es decir cáncer en el la mayor parte del hígado.  A los pocos días también le detectaron metástasis pulmonar.

Inmediatamente se dio inicio al tratamiento de quimioterapia, pero Panamá no cuenta con los recursos suficientes para tratar este tipo de cáncer y nunca se ha realizado un trasplante de hígado, así que decidimos empezar a buscar otras opciones fuera del país.Después de muchos esfuerzos y de tocar muchas puertas para recaudar fondos, la mayoría de las veces con resultados infructuosos, y con el apoyo del Grupo Olloqui, Alejandra fue trasladada a Medellín, Colombia.

Allí, la niña fue calificada como una candidata a una hepatectomía derecha; procedimiento que consiste en quitar parte derecha de su hígado y sobrevivir con la parte sana del órgano. Una hora después de haber entrado al quirófano, el medico explicó que la cirugía no había tenido éxito, ya que al explorar minuciosamente el hígado, aparecía también un nódulo canceroso al lado izquierdo del hígado y tenían sospecha de extensión peritoneal.

 Nuevamente, Don Adolfo Olloqui Arnedo, brindó su ayuda, haciendo todo lo que estuvo a su alcance para enviar a Alejandra y a su familia a España, en donde la niña fue ingresada inmediatamente en el Hospital Universitario de La Paz. Le hicieron todo tipo de pruebas y confirmaron nuevamente que podía ser candidata a trasplante hepático, ya que no había compromisos extrahepáticos.


La madre de Alejandra dio parte de su hígado y la cirugía se realizó de forma exitosa. Aunque aún se encuentra hospitalizada, su función hepática es excelente. Diagnóstico confirmado a diario con exámenes de laboratorio; es atendida 24 horas por los 7 hepatólogos que tiene la sala. La atención médica brindada por el Hospital a los niños enfermos es de admirar.

Todo esto se logró gracias a Dios, a la Virgen del Pilar y al Grupo Olloqui, que estuvieron apoyando a Alejandra desde el primer día de su diagnostico, brindando la solidaridad necesaria, y sin los cuales Alejandra se habría quedado en Panamá sin esperanzas de vivir.